jueves, 18 de septiembre de 2008

El día en que mi vida cambió

En la mañana, cuando me preparaba para ir al trabajo recibí la llamada, esa maldita llamada que hubiera preferido no recibir nunca. Antes no creía que la ignorancia de la gente fuera buena, pero hay cosas que es mejor que nadie sepa.

Después de que esa voz desconocida, áspera, grave y perversa, me confesara la verdad, mi vida ya nunca fue igual. Perdí mi motivación.

Miraba a las personas como seres inferiores y cómo no, si ellos no sabían lo que yo, eran ignorantes de la verdad, vivían incautos de esa terrible verdad.

Te preguntarás amable lector, que tiene éste triste narrador de especial para ser el portador de tal conocimiento, bueno, eso mismo le pregunto yo a aquel tipo que me llamó, y he de decir que su explicación no fue nada interesante, al parecer fue el azar o eso quiso él hacerme creer a mí, su corta explicación incluyo sólo una hojeada a un directorio telefónico y un nombre común.

Una explicación demasiado sencilla como para creérmela, ¿por qué me escogió? tal vez nunca lo sepa. Solamente me dijo que no lo contase a nadie más. Y que el día que ya no pudiera con la carga que produce saber la verdad, simplemente utilizase el método que el usó y se lo dijera sólo a una persona.

Pero yo digo, por que decírselo sólo a uno si puedo exponérselo a todos y así iluminar el mundo, así que aquí me tienes, ignorando sus indicaciones.

Supongo amable lector que tal vez te surgió la interrogante de a que verdad me refiero, debo decirte que si continuas leyendo será bajo tu responsabilidad, como dije anteriormente, existen cosas que es mejor no saber.

¿Estás seguro? Bueno, tienes que saber, que posiblemente tu percepción sobre la vida cambiara drásticamente.

La verdad, es…

2 comentarios:

JORGE SOLANA AGUIRRE dijo...

Las mataciones de la verdad. ?Que es la verdad? si no una evolucion de la mentira.

Peter dijo...

Interesante planteamiento, siguiendo esta línea, podríamos decir que la mentira es una deformación de la verdad?